AkíEstamos EDITORIAL
Si asqueante es que un legislador agreda a puños a una mujer, peor aún es ver cómo el Presidente de la Cámara se escuda en palabrerías baratas para no hacer nada.

Muchos son los episodios vergonzosos que nos ha hecho pasar como país nuestra legislatura.  Tanto Senado como Cámara de Representantes, en nuestra historia reciente, han ocasionado vergüenza ajena a millones de puertorriqueños.  Desde actos de comportamientos públicos indecorosos, falta de coeficiente intelectual, radicaciones de medidas estúpidas y sin sentido, los más burdos actos de corrupción gubernamental, nepotismo, agresiones, borracheras y hasta violencia de género han sido solo algunos de los “regalitos” que con mucho orgullo los y las “honorables” nos han brindado.

El más reciente caso cortesía de uno de estos “honorables”, el Representante del PNP Ramón Rodríguez Ruíz, lo coloca no solamente agrediendo a puños a su alegada pareja extramarital (entiéndase a su amante, chilla, corteja, amiguita o como le quieran llamar), sino que además aparenta haber intimidado a la alegada víctima para que se retractara de las declaraciones que ella misma escribió en un documento que se utiliza para radicar este tipo de querellas ante la Policía de Puerto Rico.

Si asqueante es que un legislador agreda a puños a una mujer, peor aún es ver cómo el Presidente de la Cámara se escuda en palabrerías baratas para no hacer nada.  Nos preguntamos: las veces en las que han ocurrido casos similares pero en las que el alegado agresor es un policía, ¿no se procede a desarmar al oficial con la simple radicación de una querella? Sí.  Pues lo que tiene que hacer el señor Presidente de la Cámara es “quitarle el arma” que el pueblo le dio con su voto a este pájaro que hoy se hace llamar honorable.  Que lo releve, suspenda o lo que sea, de su cargo hasta que se dilucide esto. 

Puede haber algún sector fanático del país que se quiera hacer de la vista larga con esto, pero la gran mayoría está claro en qué pasó aquí.  Ya la Secretaria de Justicia ha dicho que van a continuar la investigación.  Pues al Presidente de la Cámara NO le corresponde investigar un CARA….!   Su deber es separar a este pichón de abusador de su puesto ahora.  ¿O es que cuando se somete alguna querella por Ley 54 a alguien que trabaja en la empresa privada, el patrono se hace cargo de la investigación?

Los procesos administrativos son una cosa y hay que hacerlos, pero tratar de tapar un asunto tan serio como este, con la simple excusa de “voy a investigar”, no es lo que espera el pueblo.  Si les gusta la chulería de andar con guagua 1, guagua 2 y guagua 3 de escoltas, andar con 4 policías escoltándolos como si fueran jeques árabes, si les gusta la chulería de que les digan SEÑOR PRESIDENTE, si les encantan las pleitecías y lambonerías que les regala su cargo: pues cuando pasan cosas como ésta metan mano, háganse hombrecitos y detengan los episodios vergonzosos en la legislatura.  Traten de demostrar que no son la misma cosa que por décadas ya nos ha estado avergonzando. En sus manos está.


Puede haber algún sector fanático del país que se quiera hacer de la vista larga con esto, pero la gran mayoría está claro en qué pasó aquí.  Ya la Secretaria de Justicia ha dicho que van a continuar la investigación.  Pues al Presidente de la Cámara NO le corresponde investigar un CARA….!   Su deber es separar a este pichón de abusador de su puesto ahora.  ¿O es que cuando se somete alguna querella por Ley 54 a alguien que trabaja en la empresa privada, el patrono se hace cargo de la investigación?

Los procesos administrativos son una cosa y hay que hacerlos, pero tratar de tapar un asunto tan serio como este, con la simple excusa de “voy a investigar”, no es lo que espera el pueblo.  Si les gusta la chulería de andar con guagua 1, guagua 2 y guagua 3 de escoltas, andar con 4 policías escoltándolos como si fueran jeques árabes, si les gusta la chulería de que les digan SEÑOR PRESIDENTE, si les encantan las pleitecías y lambonerías que les regala su cargo: pues cuando pasan cosas como ésta metan mano, háganse hombrecitos y detengan los episodios vergonzosos en la legislatura.  Traten de demostrar que no son la misma cosa que por décadas ya nos ha estado avergonzando. En sus manos está.

¿Tu reacción?

Conversaciones de Facebook